Ingredientess: Un entrante muy refrescante Ingredientes:- 200 g de remolacha cocida- 400 g de manzana pelada- 400 g de tomates maduros- 1 trozo pequeño de pimiento rojo 1 diente de ajo pequeño- miga de pan( la cantidad depende de la textura) aceite- vinagre- sal- Acompañamiento: 10 g Parmesano y 1 langostino/gamba/carabinero por comensal. Consulte la preparación haciendo click en el título.
Quizá recordaréis la receta de galletas más simple y saludable que hemos compartido con vosotros, las galletas de avena y compota de manzana, y nada más. Así es, con estos dos ingredientes elaboramos unas galletas diferentes, no son crujientes, son tiernas, y tienen muy buen sabor. Hoy os traemos una versión, son estas Galletas de manzana, avena y chocolate, igual de fáciles de hacer y también son saludables, sin grasas y si se desea, sin azúcar.
Estas galletas también quedan tiernas, pero la almendra en granillo que incorporamos en la preparación aporta una textura crujiente. También combina distintos matices de sabor deliciosos, coco, chocolate, manzana, avena… Con estas galletas de avena, manzana y chocolate, sin grasas, sin harina, sin huevo, sin lácteos… quienes tengan ciertas restricciones alimentarias podrán disfrutar de un bocado goloso rico y sano, probadlas y nos contáis.
Ingredientes (16 galletitas)
200 gramos de manzana pelada y sin corazón (150 gramos una vez cocida), 60 gramos de copos de avena, 15 gramos de coco tostado en escamas, 1 c/p de cacao puro en polvo, 30-40 gramos de azúcar (se puede sustituir por un edulcorante), 25 gramos de almendra picada.
Elaboración
Pon la manzana pelada y troceada en un plato hondo, ponlo en el microondas, tapándolo con la tapa para cocinar en este pequeño electrodoméstico y cuécela durante 5 minutos. Según el tamaño al que se haya cortado la fruta, puede necesitar más o menos tiempo para estar hecha.
Pon la manzana en un cuenco y añade los copos de avena, el coco, el cacao en polvo, el azúcar o el edulcorante y la almendra. Mezcla bien para que todos los ingredientes se integren de forma homogénea. Cubre el cuenco y déjalo reposar durante una hora.
Una vez reposada la masa, prepara las galletitas, puedes hacer porciones de masa de unos 15 gramos. No hace falta darles mucha forma, simplemente hacer unas bolas y aplanarlas, colocándolas en la bandeja del horno cubierta con papel vegetal.
Hornea las galletas durante 15-18 minutos, aunque si las haces más grandes o gorditas en lugar de planas, quizá necesiten algo más de tiempo. Como comentábamos, no quedan unas galletas crujientes, sino tiernas.
Al retirar las galletas de manzana del horno, colócalas en una rejilla para que se enfríen y después pásalas al tarro de galletas para su conservación.
¡Esperamos que os gusten! Abreviaturas
c/s = Cuchara sopera
c/p = Cuchara de postre
c/c = Cuchara de café
c/n = Cantidad necesaria
Las virtudes de la manzana en la cocina. Alimenta, nutre, enriquece, refresca, hidrata... y es capaz de cambiar el sabor y las texturas de un plato. Incorporar una variedad apropiada de manzana a una receta nos puede proporcionar el toque dulce o ácido que buscamos, frescor, jugosidad... Ideas para mejorar tus platos con una fruta al alcance de todos.
14 jul 13
La manzana no es la fruta más aburrida, ni debe ser el último recurso del frutero. Hay que conocer las virtudes de la manzana en la cocina, no sólo sirve para hacer tartas en la cocina dulce o para acompañar el foie en la cocina salada… aunque se nos haría difícil no disfrutar de vez en cuando de la clásica tarta de manzana. Pero sinceramente, de lo que más nos costaría prescindir es de comer una manzana a bocados, de disfrutar de la sensación de sujetar con fuerza una pieza y clavar los dientes en ella para escuchar su crujir, percibir como reverbera su jugo y refresca el paladar, tan dulce o ácidamente como deseemos.
Podemos elegir entre una gran variedad de manzanas con distintas características, dulces, agridulces, ácidas… cada vez son más las variedades que encontramos en el mercado, aunque quizá no todas cumplan nuestras expectativas. No obstante, dadas las diferencias organolépticas que podemos encontrar entre unas y otras manzanas, casi se pueden considerar frutas diferentes. Nos explicamos, cuando decides comer una manzana de postre, en el desayuno o en la merienda, puedes estar pensando en su sabor dulce, o quizá el paladar te pida algo ácido y con una carne más dura y crujiente. Tal vez en los meses más fríos como más apetece es comerla caliente, asada, y en verano la variedad más ácida.
Y si hablamos de cocinar las manzanas, aunque al fin y al cabo todas las variedades se pueden someter a un método de cocción, las hay que mantienen más el cuerpo y las que casi se deshacen. En un bizcocho cada una nos proporcionará un resultado, encontrar trocitos que podremos masticar o la cremosidad y jugosidad de las variedades más tiernas que casi se integran como una mermelada en la masa horneada. Si acompaña un alimento graso es preferible elegir la variedad menos dulce, y si se quiere suavizar un puré, se puede elegir cualquier variedad, incorporándola cruda, ¡como cambia el plato!
Os contamos todo esto porque nos encanta esta fruta y muchas veces nos parece que está poco valorada. En nuestra cocina la manzana es tan imprescindible como en muchas lo es el limón, un toque de acidez puede mejorar muchos platos, pues del mismo modo lo hace la manzana, y os queremos mostrar algunos ejemplos, recetas con manzana menos comunes pero que acabarán siendo de las preferidas.